Cuando la naturaleza te sorprende

Llevábamos ya dos semanas en Costa Rica, habíamos estado en el Caribe (Puerto Viejo, Cahuita, Tortuguero), el centro (Arenal) y el Pacífico (Playa Grande). Visitas a muchos parques naturales y excursiones por el bosque nos habían dado la oportunidad de ver cantidad de animales, plantas y paisajes singulares. Pero ya en los últimos días, cuando nos dedicábamos más a relajarnos y descansar fue cuando nos llevamos la más agradable sorpresa.

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La ola más larga del mundo

Si le preguntas a 100 surfers cual es la mejor ola del mundo, o la más grande, o la más peligrosa… seguramente tendrás muchas respuestas diferentes. En cambio, la ola más larga parece estar bien definida en la mente de todo surfer. La pequeña localidad de Chicama (Perú) escondía esta perla ahora mundialmente conocida.

La ola

Chicama, Perú

Olas de 1500 metros. Flick'r webmarcos

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Maui, surf en fin de año

Los afortunados que no hayan gastado todas las vacaciones en verano quizás están pensando en un viaje a un lugar especial dónde celebrar la Navidad y el fin de año. Si además haces surf, pensarás en un sitio tropical con buenas olas. Os propongo coger el ukelele y celebrar una Mele Kalikimaka (Feliz Navidad) al estilo Hawaiano.

Aloha Maui - Flick'r @Corey Ann

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Surfear Cádiz en invierno

La vida del surfer durante los meses de invierno se hace más dura para los residentes de la costa norte: madrugar antes de que salga el sol, preparar la tabla y el traje, conducir hasta el mejor spot, enfundarse el traje aún mojado del baño anterior, remar hasta el pico en las frías aguas mientras las olas nos castigan el espinazo, surfear sin dejar de remar para no enfriarnos, salir y cambiarnos de ropa con el aire frío acariciándonos la piel casi insensibilizada por el frío.

Hay otras opciones.

La costa gaditana disfruta de más días de sol al año que cualquier otro destino español, y la menor latitud de la península nos asegura también un clima más cálido. Además los sistemas de bajas presiones del Atlántico norte generan unas olas que llegan directamente a las costas del Cantábrico, muchas veces provocando un mar muy revuelto y ventado, pero un recorrido de 1.000 Km convierte esas marejadas en olas limpias con más periodo que cruzan las costas portugesas y se retuercen para llegar a las playas de Cádiz, Roche, el Palmar, Caños de Meca y Barbate entre otras. Estas són algunas de las razones porque en el mundo surfero se le llama a esta zona Cadizfornia.

Cadizfornia

La Barrosa al atardecer - Flick'r @Basilievich

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Un día en Sagres

Nos despertamos cuando el Sol empieza a calentar la chapa de la furgoneta. Habíamos llegado por la noche, fue un viaje largo desde Tarragona hasta Sagres en Portugal, aunque no nos pusimos el despertador el calor ha hecho sus funciones. Tenemos las furgos aparcadas delante de la Fortaleza de Sagres, en un acantilado que separa la costa oeste de la sur. Sacamos las mesas y sillas y desayunamos mientras el Sol va subiendo y el viento aumenta. Suerte de este viento fresquito que viene del mar, si no el calor sería insoportable.

parquing de la fortaleza

Las furgonetas aparcadas en Sagres, dónde pasamos la primera noche del surfari.

Empezar aquí nuestro viaje es todo un simbolismo, desde el extremo más sur-occidental de la península iremos subiendo por la costa durante dos semanas. Pararemos dónde podamos hacer surf y nos quedaremos en cada sitio lo que nos apetezca, si las olas son buenas no quedaremos más por supuesto :). Tenemos pensado llegar por lo menos hasta Peniche para poder surfear Supertubos, y parar en Ericeira dos o tres días, el resto irá surgiendo sobre la marcha.

Playa de Tonel, Sagres

Playa de Tonel, Sagres

Al asomarnos a la playa de Tonel vemos que entran series de medio metro, y los acantilados las protegen del viento en el extremos sur. Bueno, no son las olas que esperábamos pero no están mal para empezar el viaje. Román, Paolo, Nacho y yo nos enfundamos los trajes de neopreno y nos metemos al agua sin pensar, somos los primeros y estamos solos en el pico. Laura y Dani se quedan fuera haciendo fotos.

Sergi en Tonel

Yo en una de las primeras olas del surfari.

Román en Tonel

Román suele surfear en Cantabria y le encanta jugar con las olas.

Sergi cutback en Tonel

Cutback

Cuando llevamos ya una hora surfeando empieza a meterse más gente en el agua. Los locales son agradables, tanto dentro como fuera del agua, las conversaciones con ellos al volver a la playa se hacen amenas mientras tomamos el sol. Cada uno hablando en su idioma y el otro escuchando atento las palabras que no entiende, a ver si se puede aprender algo.

Por la tarde hacemos una visita a la Fortaleza de Sagres (o Castillo de Sagres). Está construida sobre el cabo de San Vicente, el extremo suroeste de Portugal, la península Ibérica y el continente europeo. Al entrar atravesamos la muralla que da a tierra por un enorme portón en forma de arco, siguiendo el pasillo en forma de L llegamos al otro lado. A primera vista parece un paisaje lunar, una extensión de roca viva bañada por el Sol que cae a plomo. Desde luego se está mucho mejor dentro de la muralla dónde la corriente de aire, la sombra y la propia piedra de la muralla mantienen el lugar fresco.

Sagres Fort

La Fortaleza de Sagres – TKnoxB, flickr

Sergi en la Fortaleza de Sagres

Yo en el extremo del cabo de San Vicente. Entre mis brazos tengo a toda Europa.

La sesión de surf y la caminada por la Fortaleza nos ha cansado y deshidratado, así que lo mejor es tomar unas sagres bien frías en un bar. Da la casualidad que la cerveza más bebida de Portugal se hace aquí, lleva el mismo nombre que el pueblo, es muy suave y no puedes tomar sólo una. El ambientillo que hay en Sagres me gusta mucho, hay surf shops por todas partes y todo el mundo lleva tablas en el coche.

El Sol va bajando y pronto el océano Atlántico se lo tragará. Empezamos a preparar la cena en el mismo párquing dónde dormimos y nos despedimos del primer día con un brindis. Busco un jersey cuando el frío del viento gana la batalla al calor del Sol que desaparece, y me alegro de haber cruzado la península entera para venir aquí. Viajes a Portugal como éste merecen la pena.