Llevábamos ya dos semanas en Costa Rica, habíamos estado en el Caribe (Puerto Viejo, Cahuita, Tortuguero), el centro (Arenal) y el Pacífico (Playa Grande). Visitas a muchos parques naturales y excursiones por el bosque nos habían dado la oportunidad de ver cantidad de animales, plantas y paisajes singulares. Pero ya en los últimos días, cuando nos dedicábamos más a relajarnos y descansar fue cuando nos llevamos la más agradable sorpresa.



















