Cómo es Mongolia
- La historia del Mongolia está fuertemente ligada a la figura de Gengis Kan, el gran rey que extendió el imperio por gran parte de Asia hasta el mediterráneo. Los mongoles fueron una pesadilla para China, que construyó la Gran Muralla para protegerse de sus invasiones.
- Mongolia tiene una superficie tres veces superior a España. Sin embargo, comparado con sus inmensos vecinos (China y Rusia), parece casi pequeño.
- Demográficamente Mongolia esta casi desierto. El país tiene menos de tres millones de habitantes, de los que casi un tercio viven en Ulán Bator.
- Exceptuando Ulán Bator (Ulaanbaatar), los mongoles viven en pueblos de cabañas de madera o en Gers (o Yurtas), las casas circulares desmontables que todos hemos visto en los reportajes.
- Las infraestructuras turísticas y las carreteras son muy deficientes. Mongolia es un país seguro y el viaje por libre no es cómodo pero es posible.
- Geográficamente, al norte y oeste de Mongolia dominan el territorio los Montes Altai, con cimas que superan los 4.500 msnm. Por el contrario, en el sur encontramos el inhóspito desierto del Gobi (donde hay más zonas estilo Monegros que zonas con dunas de arena).
- La economía de Mongolia ha sufrido enormemente el cambio de modelo de economía centralizada (comunista) a la de mercado y debe aún que resolver bastantes problemas sobre el modelo que el país quiere seguir. Gran parte de la población vive de su ganado (ovejas, cabras, vacas, camellos, yaks, caballos).
- La mayoría de los turistas que llegan a Mongolia lo hacen atraídos por su naturaleza: inmensos valles y colinas cubiertos de hierba, un gran desierto, lagos, ... La capital, Ulán Bator, salvo que uno llegue muy necesitado de volver a la civilización, es poco agradable, y los atascos son épicos.
- Los vuelos a Mongolia no son baratos. Hay que calcular aproximadamente entre 900-1200 euros y una o dos escalas.
- Los hoteles en Mongolia brillan por su ausencia (salvo en la capital). A cambio, hay campamentos turísticos de Gers y también familias que ofrecen sus Gers a los viajeros. A pesar de lo que dicen en muchas guías, no hay que pensar que se puede viajar de Ger en Ger 'aprovechándose' de la hospitalidad mongola. Otra opción es llevar su propia tienda de campaña: hay acampada libre en todo el país.
- La comida en Mongolia es muy básica pero fuerte. Los estómagos delicados pueden tener dificultades para encontrar platos que les satisfagan. Sobre todo durante los viajes en verano, la indigestión de cordero 'viejo' está garantizada. En invierno, el cordero se puede sustituir por vaca o caballo.
