Viajes a Perú
El país del Machu Picchu, Cuzco, las islas flotantes de totora del lago Titicaca, la jungla amazónica del noroeste y las playas del nordeste es un destino que permite organizar un viaje en el que disfrutar de maravillas naturales, por un lado, y de otras artificiales por otro. Algunas de estas últimas tienen incluso un sugerente origen desconocido, lo que siempre añade un poco de sensación de aventura y descubrimiento al viaje.
A pesar de las muchas maravillas que hay por ver en los viajes a Perú, la cruz de la moneda la componen la fealdad urbanística de Lima y las enormes cantidades de turistas que invaden ciertas zonas del país.
La mejor solución pasa por evitar en la medida de lo posible los circuitos turísticos convencionales para disfrutar plenamente de la experiencia de los viajes a Perú.
El único aspecto no evitable en una visita a Perú es la altitud, aunque lo normal es que el mal de alturas no afecte excesivamente a los viajeros tras una pequeña aclimatación.
Perú se ha convertido en un referente gastronómico, así que no tengáis ningún reparo en probar sus platos. La comida peruana os descubrirá un mundo nuevo de sensaciones que recordaréis toda la vida. Sin duda, se ha convertido en uno de los puntos fuertes del país.
Machu Pichu es imprescindible, pero hay otros vestigios de la presencia de los incas muy hermosos como Ollantaytambo, Pisac o Saqsaywaman cerca de Cusco.
Las artesanías son otro gran atractivo de Perú, sobre todo los productos textiles elaborados con lana de alpaca o con plata.
