Vietnam es un país de belleza serena y cautivadora, donde la amabilidad de sus gentes, los ríos imponentes y los paisajes de un verde casi infinito transmiten una sensación de calma profunda. Sin embargo, tras esa imagen apacible se esconde una historia compleja, marcada por conflictos intensos, sacrificios colectivos y un pasado doloroso que ha dejado una huella imborrable en su identidad nacional.
A lo largo de los siglos, Vietnam ha resistido invasiones, guerras y largas ocupaciones extranjeras que han puesto a prueba su supervivencia como nación. De esas experiencias nació el carácter de su pueblo: pacífico y trabajador, pero también firme, resiliente e irreductible ante la adversidad. Cada ciudad, cada aldea y cada campo de arroz guarda recuerdos silenciosos de luchas pasadas, que hoy conviven con la vitalidad y la calidez de su presente.
Recorrer Vietnam de Sur a Norte es emprender un viaje fascinante por una cultura rica y sorprendente, donde tradición y modernidad se entrelazan con naturalidad. Templos, pagodas y mercados reflejan una profunda espiritualidad, mientras la memoria histórica permanece viva en museos y relatos cotidianos. Es, en definitiva, un encuentro con la dignidad, la fortaleza y la esperanza de un pueblo que nunca ha renunciado a su identidad ni a la construcción de su propio futuro.