Qué ver en Mongolia
- Discurrir por la inmensa extensión de hierba mongola, salpicada de monasterios budistas, lagos, algún pinar y pequeños pueblos. No hace falta ir muy lejos para vivirlo: nada más salir de la capital se puede observar el mismo paisaje que uno seguirá viendo tras tres días de viaje continuado.
- Mongolia es el destino perfecto para los viajes de aventura y naturaleza. Hacer excursiones a caballo o a pie por los alrededores de un lago (Khosgol, Ubsugul, White lake, ...) es una opción estupenda.
- Las travesías en camello entre las dunas en el desierto del Gobi son uno de los platos fuertes de Mongolia. Es posible encontrar fósiles de dinosaurios. Eso sí: hay que tener en cuenta que únicamente el 3% del desierto tiene dunas, el resto del Gobi está muy lejos de la imagen idílica del desierto que vemos en las películas.
- Una forma perfecta de viajar en Mongolia es subido en el tren transmongoliano (se inicia en Rusia, atraviesa toda Mongolia y llega hasta China). También son aconsejables las rutas de varios días en bicicleta de montaña, siempre que uno esté en forma y planifique muy bien el viaje: GPS, tienda de campaña, alimentos, ...
- Pasar unas vacaciones en Mongolia ofrece a los aficionados a la pesca la oportunidad de capturar esturiones o salmones en el lago Khovsgol.
- Uno de las más conocidas atracciones turísticas de Mongolia es el monasterio budista Amarbayasgalant, situado a orillas del río Selenge, con su mezcla de estilos arquitectónicos mongoles, chinos y tibetanos.
- Bien como inicio o fin de un viaje a Mongolia, el viajero estará obligado a dedicar unas horas a Ulán Bator. Además de numerosos lugares donde comprar souvenirs, la capital ofrece varios lugares de interés turístico: monasterio de Choijin Lama, la estatua de oro de Buda, el Palacio de Invierno, o la Plaza Sukhbaatar en la que se encuentra el parlamento y una estatua de Gengis Kan.
- Para los apasionados de la montaña las mejores ascensiones están en las regiones de Altai Mongol y Hangai. El monte Monh Hayrahan Uul es con 4.362 metros el pico más alto del país.
- Otro de los atractivos turísticos de un viaje a Mongolia es la posibilidad de descubrir las formas de vida seminómadas que aún perviven en la Mongolia rural: si se logra organizar a través de una agencia respetuosa y concienciada, pasar unos días con una familia mongola es la mejor manera de lograr llevarse de vuelta a casa una pequeña idea de cómo era la vida de los humanos hace miles de años (expepto por la moto, las placas solares y la telenovela coreana antes de irse a dormir).
- Otra ciudad interesante es Karakorum (la antigua capital de Mongolia). En ella se puede visitar el monasterio budista Erdene Zuu y algunos otros monumentos que merecen la pena.
