Qué ver en Madeira
Para los que no tienen miedo a las alturas, hay que subirse al teleférico que va desde Funchal a Monte. Los que no tienen miedo a las caídas y a la velocidad, pueden bajar en “carro de cestos”.
Uno de los mejores espectáculos es el aterrizaje y despegue de los aviones en la pista, literalmente sobre el mar, alargada hace unos años debido a su escasa longitud y riesgo.
Además de la ciudad vieja, el principal atractivo de Funchal (la capital) es el mercado: el colorido y sabor de los vegetales y frutas es una auténtica delicia.
Madeira invita a pasear, tanto en bici como a pie, hay muchos senderos, aunque algunos con cuestas pronunciadas Muchos de ellos transcurren paralelos a las “levadas” o canales de riego, algunos muy abruptos.
