Qué ver en Toronto
- Es obligatorio acercarse hasta la Torre Nacional de Canadá (más conocida como Torre CN), que era hasta hace poco la estructura no sostenida por cables más elevada del mundo (553,3 metros). Ofrece vistas impresionantes, con vertiginoso suelo de cristal incluido, y un restaurante algo prohibitivo. Vale la pena hacer la cola que hay casi siempre para subir.
- El lago Ontario, pese a su enorme índice de contaminación, brinda un litoral bastante interesante a la ciudad, con alguna playa que otra y con varias islas que albergan atracciones.
- Si eres amante de los récords, te gustará pasear por la calle Yongue, que durante mucho tiempo fue considerada la más larga del mundo con sus casi 2.000 kilómetros (obviamente, no todos ellos dentro de la ciudad).
- Y otro récord en el haber de la ciudad canadiense es el hecho de tener la superficie comercial subterránea más grande del mundo. La red P.A.T.H (camino) es una curiosa red de túneles plagados de tiendas y servicios por los que puedes pasear a salvo del frío exterior. Tiene multitud de entradas y todo un laberinto conectado con edificios, aparcamientos o estaciones de autobuses. Realmente curioso de ver.
- La Casa Loma es otra de las curiosidades de Toronto. Se trata de un castillo gigantesco construido por un multimillonario excéntrico llamado a Henry Mill, quien trataba de tener una residencia a imagen y semejanza del castillo Frontenac de Québec. Su construcción le arruinó y la ciudad se quedó la finca para usarla como museo.
