Qué ver en Tailandia
- Comer, comer y comer los cientos de espléndidos platos (normalmente baratos) que nos ofrece una de las mejores gastronomías mundiales. Los restaurantes locales son baratos (entre 2 y 5 euros por persona) y estupendos, pero si uno no quiere gastar aún menos, los puestos callejeros ofrecen exquisitos manjares por cantidades ridículas.
- El submarinismo es también excelente en muchas zonas del país, incluyendo la famosa Phuket o en Ko Tao, una preciosa isla famosa por la calidad de sus fondos coralinos.
- Visitar los palacios y monumentos más importantes de Bangkok. Aunque la ciudad es definida por algunos como un caos de contaminación y calor, también ofrece tranquilos parques, coloristas mercados, un sinfín de templos (algunos espectaculares como el Wat Arun y el Wat Pho) y lugares donde reposar tras una jornada de compras.
- Escalar en Tailandia combina el placer de estar tumbado en una magnífica playa de cocoteros y arenas blancas (Railay y Tonsai beach) y trepar por impresionantes paredes desplomadas llenas de chorreras de roca caliza.
- Hacer un recorrido en coche o moto por el norte de Tailandia. Chiang Mai, y su precioso centro histórico, puede utilizarse de base para recorrer los verdes campos y las montañas de toda la provincia de Chian Rai o Mae Hong Song. En el camino encontraremos infinidad de pequeñas aldeas agricolas, granjas de elefantes, plantaciones de té e interminables campos de arroz.
- Pasar un par de días en la encantadora aldea de Mae Salong. El pueblo, colgado en las montañas entre Tailandia y Birmania, fue fundado por refugiados chinos, está rodeado de plantaciones de té, sus calles repletas de farolillos rojos que al anochecer le dan un aire encantador y, sobre todo, es un paraíso gastronómico.
- Los paseos por la selva y los descensos en kayak por ríos son muy recomendables. También hay muchas empresas que organizan visitas a las aldeas indígenas de la región.
- Comprar en los mercados de cada ciudad y pueblo en el que uno se aloje. La variedad de productos que uno puede encontrar y los bajísimos precios hacen de Tailandia un destino perfecto para ir de compras.
- Hacerse un masaje diario. Por cantidades que van de los 3 a los 5 euros, se puede disfrutar de un masaje tradicional Tailandés de una hora. Eso sí, algunas veces pueden ser verdaderamente dolorosos.
