Cómo es Islandia
- El clima de Islandia no es tan frío como el nombre del país y su posición geográfica podrían hacer creer. En todo caso, para elegir el periodo en el que se hará el viaje hay que basarse en los paisajes, temperaturas y ambientes deseados: noches negras en invierno, blancas en verano y multicolores (por las auroras boreales) en otoño.
- Según la época en la que se viaje a Islandia, la falta o abundancia de luz puede provocar inestabilidad y confusión.
- Islandia no se recorre sin esfuerzo. Para disfrutarlo en toda su intensidad hay que caminar, hacer horas de 4x4, montar a caballo o ir en barco. Hay una excepción: que uno se conforme con (y tenga el presupuesto para) ver la naturaleza desde el aire en excursión aérea organizada.
- Los viajes de aventura son uno de los mayores atractivos turísticos de Islandia. Hay numerosas agencias locales que organizan excursiones desde Reikiavik, o si se prefiere, se puede llevar todo organizado desde casa.
- Islandia no ha sido tradicionalmente un destino barato pero la reciente crisis económica ha hecho que la corona islandesa baje mucho, con lo que viajar a la tierra de hielo ha dejado de estar reservada para gente con mucho dinero.
- No hay vuelos baratos a Islandia pero, una vez allí, si uno no necesita lujo es posible encontrar hoteles baratos, sobre todo fuera de Reikiavik.
- Las ciudades de Islandia no tienen muchas atracciones que ver o actividades que hacer. Es preferible alojarse en granjas, donde el recibimiento suele ser caluroso y la comida abundante.
- La comida, en general, no suele ser lo que uno recuerda con nostalgia después de un viaje a Islandia.
- Islandia no es el mejor lugar del mundo para conocer gente local, puesto que hay muy pocos islandeses fuera de la capital. Sin embargo, los que se encuentren durante el viaje siempre estarán dispuestos a ayudar con algún consejo.
