{"id":359,"date":"2010-04-05T00:24:56","date_gmt":"2010-04-04T22:24:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/?p=359"},"modified":"2019-09-09T18:08:38","modified_gmt":"2019-09-09T16:08:38","slug":"viaje-nocturno-en-chiapas-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/emociones-viajeras\/viaje-nocturno-en-chiapas-mexico\/","title":{"rendered":"&#8220;Sorpresa&#8221; en la noche de Chiapas, M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"\n<p>Esta historia comienza una noche en San Crist\u00f3bal de las Casas, en <strong>Chiapas, M\u00e9xico<\/strong>, hace ya 4 a\u00f1os, y deber\u00eda haber acabado en Campeche sin ning\u00fan incidente. Pero como toda historia que merece ser contada, lo que se promet\u00eda como una larga jornada de autob\u00fas (13 horas de viaje entre las 2 localidades) acab\u00f3 siendo una de esas historias llenas de incidentes que cuentas en reuniones con amigos y desconocidos para mantener a todo el mundo en vilo y con la boca abierta. Los protagonistas somos 2: Ram\u00f3n, al que ya conoc\u00e9is, y yo, Miguel, que me presento con esta entrada.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm2.static.flickr.com\/1234\/1220343164_bd12b49433.jpg\" alt=\"San Cristobal de las Casas, Chiapas\"\/><figcaption>San Cristobal de las Casas, Chiapas<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><br>El viaje empez\u00f3 con mal pie: Ram\u00f3n y yo ten\u00edamos plazas de autob\u00fas separadas. A Ram\u00f3n le toc\u00f3 junto a un amable mexicano al que intent\u00f3 explicar la situaci\u00f3n: que eramos 2 hermanos viajando y que ten\u00edamos asientos separados, y que si ser\u00eda tan amable de sentarse donde estaba yo para viajar juntos. El hombre sonre\u00eda y asent\u00eda, pero nunca lleg\u00f3 a comprender nuestro mensaje, as\u00ed que nos resignamos a viajar separados. Las primeras horas se sucedieron como se suele pasar el tiempo en un autob\u00fas: un poco inc\u00f3modo, distray\u00e9ndote como puedes o dormitando, pues era un viaje nocturno.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"775\" height=\"599\" src=\"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-content\/uploads\/chiapas-templo.jpg\" alt=\"noche de chiapas mexico\" class=\"wp-image-10911\" srcset=\"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-content\/uploads\/chiapas-templo.jpg 775w, https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-content\/uploads\/chiapas-templo-300x232.jpg 300w, https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-content\/uploads\/chiapas-templo-768x594.jpg 768w, https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-content\/uploads\/chiapas-templo-696x538.jpg 696w, https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-content\/uploads\/chiapas-templo-543x420.jpg 543w\" sizes=\"auto, (max-width: 775px) 100vw, 775px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><br>En mitad de la noche cerrada, algo ocurre: el conductor ha dado un frenazo muy brusco hasta detenerse, hay unas luces muy potentes delante de nuestro veh\u00edculo y de las primeras filas comienzan a surgir murmuros y gritos ahogados. El ch\u00f3fer abre la puerta y vemos aparecer el ca\u00f1\u00f3n de un arma y a un hombre enmascarado. <em>&#8220;\u00a1Dame todo tu pinche dinero, g\u00fcey!&#8221;<\/em>, o\u00edmos gritar. <strong>\u00a1Nos est\u00e1n atracando!<\/strong><br>\u00a0<br><br>\u00a0<br>Lo primero que pienso es que llevamos absolutamente todo el dinero para el viaje encima y que no podemos perderlo, as\u00ed que decido esconder la cartera y dejar unos billetes en el bolsillo: soy un europeo en Chiapas, tengo que darles algo. A todo esto, los atracadores avanzan con una linterna fila a fila, asiento por asiento, exigiendo el dinero a absolutamente todos los viajeros, sin distinguir a extranjeros de locales. Uno a uno, alumbran a la v\u00edctima y esta tiene que entregarles lo que lleve encima. Todos nos convertimos en amantes de la oscuridad.<br>En una situaci\u00f3n as\u00ed, nuestros instintos salen a relucir. Mientras yo me preocupo de poder seguir viajando, el compa\u00f1ero de asiento de Ram\u00f3n comienza a decir <em>&#8220;nos est\u00e1n atracando&#8230; nos est\u00e1n atracando&#8230;&#8221;<\/em>, y lo repite una y otra vez; la mujer que llevo sentada detr\u00e1s comienza a rezar; y mi compa\u00f1era de asiento, una joven mexicana, decide que parezco m\u00e1s resuelto que ella y me entrega su bolso: <em>&#8220;toma, esc\u00f3ndelo&#8221;<\/em>, me dice.<br>Con mi cartera escondida, el atracador avanzando y mi mano empapada en sudor aferrada a los billetes que voy a entregar, me doy cuenta de que tampoco se van a creer que lleve el dinero suelto en el bolsillo. No tengo mucho tiempo para pensar, y r\u00e1pidamente decido meter la mayor parte del dinero en una cartera, que escondo en el asiento, y dejo una cantidad razonable para un europeo en otra cartera que llevo encima. El atracador sigue implacable: est\u00e1 nervioso y quiere ir deprisa. Una norteamericana le entrega unos cuantos billetes, \u00e9l no se lo traga y le presiona hasta que le entrega m\u00e1s. Satisfecho por haberme anticipado a esta posibilidad y para darle m\u00e1s \u00e9nfasis a mi plan, pienso en hacerme el nervioso (tampoco me ser\u00e1 dif\u00edcil), temblar al entregarle la cartera y rezar para que no se plantee que puedo tener m\u00e1s dinero. No est\u00e1 revisando el interior de las carteras, as\u00ed que creo que mi plan es bueno.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Ram\u00f3n est\u00e1 sentado 3 filas por delante de m\u00ed y el atracador se le acerca cada vez m\u00e1s. Est\u00e1 a 3 filas, a 2&#8230; el coraz\u00f3n se me acelera, la se\u00f1ora de detr\u00e1s reza, el compa\u00f1ero de Ram\u00f3n sigue en su bucle (<em>&#8220;nos est\u00e1n atracando&#8230;&#8221;<\/em>. Gracias, no nos hab\u00edamos dado cuenta) y el bolso de mi compa\u00f1era de asiento est\u00e1 a mis pies, debajo del asiento delantero. A 1 fila de Ram\u00f3n&#8230; Y entonces ocurre el milagro. Otro atracador sube corriendo al autob\u00fas y grita <em>&#8220;\u00a1Que viene un carro, g\u00fcei!&#8221;<\/em>, y nuestro atracador corre hacia la puerta del autob\u00fas y desaparece. El conductor acelera, esquiva lo que hab\u00eda en la calzada y enfila la carretera. Todos volvemos a respirar.<br>Inmediatamente me asomo al pasillo a buscar a Ram\u00f3n, cuya cara encuentro busc\u00e1ndome y con expresi\u00f3n de &#8220;\u00a1ufffff!&#8221;. Algunos rompen a llorar; otros, como mi compa\u00f1era de asiento, siguen conmocionados y no reaccionan; por su parte, la se\u00f1ora de detr\u00e1s de mi grita <em>&#8220;\u00a1Ha sido un milagro, recemos todos&#8221;<\/em>, y yo presiento que los pasajeros que han sido atracados, m\u00e1s o menos la mitad, no se unen al rezo. Qui\u00e9n sabe.<br>El viaje sigue y el autob\u00fas para en un \u00e1rea de servicio. Ram\u00f3n y yo nos acercamos al ch\u00f3fer a preguntarle si es habitual. \u00c9l se encoge de hombros y dice que s\u00ed, que casi todas las noches atracan el autob\u00fas. Alucinados, le preguntamos que por qu\u00e9 no viaja la polic\u00eda con ellos, y \u00e9l, sin darle la menor importancia, se vuelve a encoger de hombros. Adem\u00e1s, nos avisa que nos preparemos para el camino porque puede que nos vuelvan a atracar: en la misma \u00e1rea de servicio hay un autob\u00fas con los cristales rotos que viene de la carretera por la que tenemos que pasar. Entonces comprendemos que al conductor (y a la compa\u00f1\u00eda) le preocupan m\u00e1s sus lunas delanteras que el estado de sus viajeros. Continentes distintos, mentalidades diferentes.<br>Reanudamos la marcha y algunos intentamos dormir, pero es imposible: cada vez que hay un baden y el autob\u00fas frena todos pensamos en oscuridad y linternas que nos apuntan a la cara. El alba ayuda a mitigar esta sensaci\u00f3n, pero s\u00f3lo cuando ponemos el pie en Campeche nos sentimos verdaderamente a salvo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm1.static.flickr.com\/33\/94199913_8a0d082d95.jpg\" alt=\"Calle de Campeche, M\u00e9xico\"\/><figcaption>Calle de Campeche, M\u00e9xico<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><br>A pesar de lo que cuento aqu\u00ed, el viaje a M\u00e9xico con mi hermano ha sido uno de los mejores de mi vida. Adem\u00e1s, he hablado con otros viajeros a los que no atracaron en el mismo itinerario, as\u00ed que si ten\u00e9is la oportunidad \u00a0y est\u00e1is interesados en <strong><a href=\"https:\/\/www.buscounviaje.com\/viajes\/mexico-mx\">viajes a M\u00e9xico<\/a><\/strong>, animaos y visitad Chiapas si quer\u00e9is conocer una cultura hispana absolutamente diferente. \u00a1No todos los <strong><a href=\"https:\/\/www.buscounviaje.com\/viajes\/chiapas-mx\">viajes a Chiapas<\/a><\/strong><a href=\"https:\/\/www.buscounviaje.com\/viajes\/chiapas-mx\"> <\/a>van a ser iguales!<\/p>\n\n\n<!-- BUV_DESTINATION_BUTTON_START -->\n<div style=\"text-align: center; margin: 30px 0;\">\n    <a href=\"https:\/\/www.buscounviaje.com\/circuitos\/mexico-mx\" class=\"boton\">Ver nuestra recomendaci\u00f3n de viajes a M\u00e9xico<\/a>\n<\/div>\n<!-- BUV_DESTINATION_BUTTON_END -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta historia comienza una noche en San Crist\u00f3bal de las Casas, en Chiapas, M\u00e9xico, hace ya 4 a\u00f1os, y deber\u00eda haber acabado en Campeche sin ning\u00fan incidente. Pero como toda historia que merece ser contada, lo que se promet\u00eda como una larga jornada de autob\u00fas (13 horas de viaje entre las 2 localidades) acab\u00f3 siendo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":10911,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[787],"class_list":{"0":"post-359","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-emociones-viajeras","8":"tag-viajes-a-mexico"},"aioseo_notices":[],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=359"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/359\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10912,"href":"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/359\/revisions\/10912"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buscounviaje.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}