>>
Viajes a Mongolia
- Mongolia, con una historia repleta de poder y voracidad invasora, es hoy un país de naturaleza, democracia y tranquilidad.
La capital, Ulán Bator, responde al estereotipo de ciudad grande, fea y desapacible, y únicamente debe ocupar unas horas del viaje a Mongolia. Sin embargo, en la Mongolia rural la espectacularidad de sus paisajes y la pervivencia de las tradiciones ancestrales nómadas hacen de este destino un paraíso para los amantes de la aventura y la antropología. Para viajar por Mongolia hay que contar con que las distancias se multiplican por la mala calidad de los caminos: sólo hay asfalto en las carreteras que salen de la capital. Además, el transporte público no está pensado para el turismo, y Mongolia es de esos lugares donde uno se ve prácticamente obligado a contar con su propio transporte (jeep con conductor, bicicleta, camello, ...)
El clima es bastante extremo y hace que el viaje sea agradable únicamente en momentos puntuales del año: en invierno se alcanzan temperaturas de -30 grados. Finalmente, aunque el país está salpicado de templos budistas, la monumentalidad no es el punto fuerte de Mongolia.