Qué ver en Venecia
- Las famosas góndolas son caras y no aportan nada especial, salvo que sea un sueño de infancia. Los que necesitan que eso forme parte de su visita, adelante. Los demás, disfrutarán enormemente del paseo en vaporetto (el transporte público en barco).
- Comer en Italia nos suena a pasta y pizza, ambas inmejorables en general, pero hay bastante más variedad y tenemos que atrevernos a probar. Sin embargo, como todo lugar excesivamente turístico, hay que saber elegir los restaurantes donde meterse.
- Es interesante leer los carteles que anuncian eventos artísticos y la visita quedaría completa si alguno de ellos coincide con nuestros gustos.
- Después de sentarse en la plaza de San Marcos un rato (cuidado con las palomas y sus excrementos) no necesitamos hacer nada especial, simplemente pasear por sus calles, atravesar los puentes, intentar abstraernos de la gente que nos rodea y viajar mentalmente al pasado.
- Venecia es mediterráneo, caluroso en verano y húmedo todo el año por estar al borde del mar.
