Qué ver en Rio de Janeiro
Aunque los precios aumentan y la ciudad se convierte en un caos, el Carnaval de Río es imprescindible. La ciudad entera se lanza a la calle y disfruta sin complejos del baile y la alegría de vivir durante una semana.
Tomar el sol y jugar al fútbol en las famosas playas de Ipanema, Copacabana o la de Leme.
Si se cuenta con un guía local o audacia suficiente, una visita a las favelas puede servir como contrapunto a una ciudad en la que prima la alegría y la apariencia de vivir en el paraíso.
La ciudad está llena de magníficos edificios coloniales que merecen la pena ser visitados. Un ejemplo, especialmente significativo, es el ‘Paço Imperial’ (Palacio Imperial) del siglo XVIII y que sirvió de sede del gobierno colonial.
Visitar el Jardín Botánico es otra actividad destacada en la ciudad. El clima privilegiado de la ciudad y la gran biodiversidad natural de Brasil dan como resultado uno de los mejores jardines botánicos del mundo.
