Qué ver en Polinesia Francesa
- Si uno quiere tirar la casa por la ventana, el lugar donde hacerlo es Bora Bora. Por ejemplo, alojándose en un Overwater Bungalow: suelo de cristal y la posibilidad de saltar al agua directamente desde la terraza, todo ello envuelto del lujo total. Una opción es dormir allí únicamente los dos últimos días, para irse con buen sabor de boca.
- Si uno ha elegido la Polinesia Francesa como destino de su viaje, es porque no quiere perderse la posibilidad de no hacer nada: hamaca, puestas de sol, observar el agua, bañarse, leer, comer, beber,…
- Bucear con botella o con tubo: vida marina tropical en su máximo esplendor. En el arrecife, con peces de colores. Fuera del arrecife, con tiburones o ballenas. No es broma: es uno de los principales pasatiempos de los turistas.
- No limitarse a no hacer nada: alquilar un coche y recorrer un poco la isla o islas por las que uno pasa durante el viaje. Ver cómo vive la población local de un lugar orientado al turismo de lujo no siempre es agradable pero forma parte de la educación como viajero.
- Tahití, Bora Bora, Moorea, Tikehau, RaIatea, Huahine, Maupiti,… ¿Cuál es tu isla? Todo depende de qué busca el viajero: hay que investigar bien lo que ofrece cada una de ellas porque de eso dependerá que las vacaciones sean un éxito.
