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Fly & Drive Gran Tour Grecia - Vuelos incluidos

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Fly & Drive Gran Tour Grecia - Vuelos incluidos Un recorrido por los puntos más importantes de la historia de Grecia donde podrán admirar los monumentos y recintos arqueológicos más importantes del patrimonio cultural del país

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Viaje para disfrutar del destino

Viaje donde se trata de conocer lo mejor posible el destino, sin centrarse en una actividad en concreto. Es el tipo de viaje indicado para alguien que quiere ir a un destino y ver sus mayores atracciones turísticas.

Itinerario detallado del viaje

Ciudades de salida
Madrid

DÍA 1: MADRID - ATENAS

Llegada a Atenas y traslado a su hotel (opcional). Alojamiento

DÍA 2: ATENAS

Tras el desayuno les proponemos que conozcan la ciudad con nuestra excursión "Walking Tour" (opcional). Atenas es una ciudad llena de monumentos de la antigüedad, es allí donde se plantaron las semillas de la democracia, la filosofía, la medicina y el arte occidental. Les recomendamos visitar el punto más alto e importante de la ciudad y el que ha representado desde la antigüedad a Grecia, la Acrópolis.

Es un santuario (no una ciudad) dedicado a la diosa Atenea, patrona de la ciudad a la que da nombre. Se sabe que en ella hubo presencia humana desde tiempos prehistóricos, aunque lo que hoy podemos admirar data de la época clásica, es decir, mediados del s. V a.C. Este conjunto que se concibió para adorar a una divinidad, ha trascendido la historia y el tiempo y hoy se entiende como síntesis de una forma de pensar y vivir, la griega, en contraposición a la de otros pueblos llamados “bárbaros”. Sus construcciones han hecho derramar incalculables ríos de tinta y han maravillado al ser humano de forma comparable a como lo hacen las Pirámides de Egipto. Por todo ello la Acrópolis está declarada Patrimonio de la Humanidad. El Partenón, el Erecteión, el Templo de Atenea Niké, los impresionantes Propileos, atraen diariamente a miles de turistas que acuden cual peregrinos a contemplar estas obras maestras del genio humano. Muy próximo a la Acrópolis se inauguró recientemente el nuevo Museo de la Acrópolis que recoge una colección impresionante de obras antiguas de la época clásica griega, expuestas con un concepto moderno e innovador que consigue unir visualmente la Acrópolis con el propio museo. Sin duda vale la pena dedicar unas horas para disfrutarlo.
A las faldas de la colina de la Acrópolis se encuentra el recinto arqueológico del Ágora. Se trata del lugar dedicado en el siglo V a. C. a la política, a las artes, a la filosofía y a todo aquello que hacía ennoblecerse al ser humano. Puede compararse con el posterior Foro Romano, con la salvedad de que el Ágora no servía de mercado, mientras que aquel sí tenía esa función añadida. Merece la pena una visita al lugar donde se gestaron las ideas del derecho, la ciencia, la filosofía, la política y la democracia moderna, y pasear por el mismo lugar por el que pasearon Sócrates, Platón, Pericles, Aristófanes… La visita incluye el privilegio de entrar y caminar por una stoa, edificio porticado donde se reunían los asiduos al Ágora buscando el frescor de la sombra y que ha sido reconstruido por la Escuela Americana de Arqueología.
Después del Ágora, seguimos descubriendo, en los alrededores y la ladera de la colina de la Acrópolis, impresionantes edificios historicos como son el templo dedicado a Hefaistos o Theseion, el Teatro de Herodes Aticus, el Teatro de Dionisio, el Templo de Zeus Olympico. Tanto la Acrópolis como el Antiguo Ágora se pueden rodear por una de las calles peatonales más largas y cargadas de historia de Europa, la calle Dionissiou Areopagitou. Continuamos la visita con el barrio más antiguo de Atenas, Plaka, envuelto en un ambiente inusualmente marcado por la antigüedad de la ciudad, calles impregnadas de historia pero en las que se vive intensamente el dia a di. Desde allí continuamos la visita hacia el centro neuralgico de Atenas, la Plaza de Sintagma con el Parlamento, donde se puede ver el peculiar cambio de guardia. 
Para almorzar lo ideal es la terracita de cualquiera de las tabernas de Plaka a la sombra de la Acrópolis. Por la noche hay que visitar el barrio de Psiri, zona de moda que está al lado de Plaka, donde se podrán degustar los auténticos sabores de la cocina griega tradicional así como las más novedosas tendencias gastronómicas. Son mucho los restaurantes que ofrecen música tradicional en vivo.

DÍAS 3 : NAPFLIO

Napflio es una de las ciudades más bellas de Grecia. Nafplio, ubicada a orillas del mar, dominada por dos impresionantes fortalezas, Acronauplio (85 m) y Palamidi (215 m), bellos ejemplos de arquitectura militar de la Edad Moderna. Nafplio conserva el sabor del Mediterráneo oriental junto al ardiente esfuerzo neoclásico y europeizante de la Guerra de Liberación. Bellas casas neoclásicas, hermosas calles y balcones de madera marcan, pues, la fisonomía de la parte antigua de la ciudad.

Nafplio tuvo un primer asentamiento en Neolítico y en la primera parte de la Edad del Bronce. Durante el Heládico Reciente quizá fuera el puerto de Micenas y estuvo poblada durante la Época obscura. A principios del Arcaísmo se constituyó como polis independiente pero se vio sometida a Argos a finales del siglo VII, que la convirtió en su puerto. En el siglo III se fortificó Acronauplio. La ciudad parece declinar a lo largo de la dominación romana, de modo que en el siglo II d.C. quedó desierta. Quizá comenzara a habitarse de nuevo en los primeros siglos del período bizantino y, desde luego, comenzó a despuntar a partir del siglo XII, momento en el que se volvió a fortificar Acronauplio. Posteriormente la ciudad es un buen ejemplo de las vicisitudes por las que atraviesa el conjunto del Peloponeso. Ocupada por los francos en 1210, pasa en 1389 a manos venecianas y a partir de 1540 a los turcos. Los venecianos la conquistan en 1686. Durante esta época de dominio veneciano se fortifica Palamidi y, en 1715, Nafplio es ocupada nuevamente por los turcos. Liberada en 1821, se convirtió en la primera capital del Estado griego entre 1829 y 1834. En 1833 Otón I, el primer rey de Grecia, desembarcó en Nafplio, hollando por primera vez la sagrada tierra de Grecia.

Además del casco antiguo, destacan la plaza de Syntagma (Constitución), donde se reunió el primer Parlamento de los griegos (1827-1834) en la antigua mezquita de Vuleftikó. Varias iglesias, como la de San Jorge (de finales del XV y principios del XVI) y la Ayios Nikolaos del siglo XVIII y sobre todo su bellísimo puerto con la mole oeste sobre el espigón submarino llamado Porporella, sus cañones venecianos y la isleta de Burtzi, en la bocana, llamado Castel Pasqualigo, construido por los venecianos y modificado en numerosas ocasiones. En sus terrazas puede tomarse un tradicional café frapé y adormecerse en ensoñaciones filhelénicas.

Nafplio está repleta de alegría de vivir. Es la nobleza y la tranquilidad que encontramos en los frescos minoicos; es la plaza de Syntagma, que cada vez parece más hermosa, más atractiva; son los establecimientos del paseo marítimo, los cines al aire libre, los bares y la música que todas las noches une a los hombres con el mar y las estrellas.

Podemos aprovechar la estancia para visitar otras localidades cercanas como:

Al lado del mar
El primer pueblo costero que se encuentra después de dejar Napflio, es Tolo, construido en una pintoresca bahía. Sus tabernas de pescado miran al mar. Con cada bocado se puede respirar la sal del mar. Se oye el run-run del motor de las barcas que pasan frente a la islita Remvi, que se encuentra enfrente. Los más románticos se dirigen hacia Asine, lugar que inspiró al premio Nobel, Yorgos Seferis, para crear uno de sus más hermosos poemas. Una escarpada roca al borde del mar y adornada con ruinas antiguas. Es la Acrópolis de la antigua Asine que menciona el primer poeta griego, Homero.

Tirinto
Desde Naupflio la carretera llega al pueblo de Tirinto (Tirinza), después de atravesar un fértil y verdísimo valle. A escasa distancia se encuentran las ruinas de la Acrópolis micénica de Tirinto, con sus fortificaciones ciclópeas, más antiguas que las de Micenas.

Los antiguos creían que la habían construido los cíclopes (seres de fuerza sobrehumana). Homero la menciona entre las ciudades que tomaron parte en la guerra de Troya como "la rica en murallas".

En el punto más elevado de la acrópolis estaba el palacio, y en el centro el megaron con el trono real.  En Tirinto se han encontrado fragmentos de frescos que testimonian la riqueza y el lujo de los palacios y se hallan expuestos en el Museo Arqueológico de Nauplia y en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

Argos
Desde Tirinto la carretera finaliza en Argos, después de atravesar la llanura Argólica. Hombres y mujeres trabajan en los campos mientras amargos aromas y el zumbido de las abejas que acompañan al viajero. Campesinos sentados en barcos improvisados venden en las orillas de la carretera jugosas uvas, naranjas o albaricoques, según la época. Argos, histórica cuidad del Peloponeso, es en la actualidad el centro agrícola y comercial de la provincia. La ciudad conserva algunas casas neoclásicas, el mercado neoclásico y los cuarteles de la época de Kapodistrias. 

Después de la destrucción de Micenas y Tirinto se desarrolló Argos, que alcanzó un gran esplendor  y se convirtió en una de la ciudades griegas más poderosas del siglo VII a.C. Grandes obras salidas de los talleres artísticos de la cuidad adornaban templos y santuarios. El visitante las encuentra, vencidas por el tiempo, en el Αgora antigua, en la carretera que llega a Trípoli.

A 9 kms de Argos, siguiendo la carretera, se llega a la ladera de la colina Evia (Eubea), donde se encuentran las ruinas del santuario de Hera, el Hereo, uno de los más importantes de la antigüedad. El paisaje, sencillo y hermoso, conserva en su interior la emoción y el recuerdo del culto a la diosa.

El tesoro de Micenas
Del Hereo, la carretera continúa hacia la "dorada Micenas" (Mikines). En el corazón de un paisaje seco hacia el norte, que mejora hacia el sur, se descubre la acrópolis, una roca gris sobre la que se encuentran las marcas del cíclope. Hay que tocar estas gigantescas piedras para entender la tranquilizadora seguridad que ofrecían a los micenios. Aquí dentro, los dirigentes acumulaban los botines procedentes de las guerras de expansión, oro y diademas, tazas y tapices purpúreos. Micenas fue la fuerza, el esplendor y la potencia hegemónica en Grecia hasta el año 1.100 a.C., cuanto fue destruida por un incendio. Volverá a revivir, unos siglos más tarde, con los poetas trágicos, Esquilo y Sófocles, con la magia de sus palabras. La entrada a la acrópolis se efectúa por la Puerta de los Leones, la muestra más antigua de escultura monumental de Europa.

En el Museo Arquelógico de Atenas están expuestos la mayor parte de los ricos hallazgos de la zona: frescos, diademas de oro, así como la máscara de oro que, segun se dice, perteneció a Agamenón, etc.  

Epidauro
Desde Nauplia a Epidauro (Epidavros), la carretera transcurre entre viñas y centenarios olivos, con los montes que se vislumbran al fondo, mientras que exactamente encima de Epidauro se alza el monte Arajneo. Así lo citaba Esquilo en su tragedia "Agamenón". El viento trae oleadas de aromas del bosque, resina y terebinto. En la ladera de una colina, dentro del recinto, se encuentra el Teatro de Epidauro (siglo III a.C.), el más conocido y mejor conservado de los teatros antiguos. Tiene una capacidad para 14.000 asientos y está construido con piedra porosa. Todos los veranos revive y es una auténtica experiencia mística asistir a una representación de drama antiguo en el teatro de Epidauro. Un momento inolvidable. Catarsis del alma. 

En Epidauro no es necesario gritar o hablar en voz alta ya que su acústica es de tal calidad que la menor palabra llega hasta la última fila de las gradas. Al norte del teatro se encuentra la entrada del santuario. En este lugar fue adorado Asclepio, el dios que fue fulminado por Zeus porque quería hacer que desapareciera la muerte. Amantes del teatro y de las antigüedades, procedentes de todos los rincones de la tierra, comen y charlan bajo un cielo cuajado de estrellas. En los árboles se oye el indiferente canto del grillo. Esta tierra es una continua canción.

Alojamiento y desayuno

DÍA 4: OLIMPIA

Es conocida  por haberse celebrado en ella los primeros Juegos Olímpicos, con una importancia comparable a los Juegos Píticos que se celebraban en Delfos. Ambos se celebraban cada olimpiada (cuatro años). Los primeros de los que se tiene constancia se celebraron el 776 a.C. A finales del siglo IV, el emperador Teodosio los abolió. 

Olimpia también fue famosa por ser un centro religioso y por su gigantesca estatua de oro y marfil de Zeus hecha por Fidias, tallada tras la victoria sobre los persas en la Segunda Guerra Médica, la cual era una de las Siete Maravillas del Mundo. Cerca del templo, excavaciones arqueológicas han encontrado el taller de Fidias, con numerosas herramientas del escultor. 

Los abundantes tesoros acumulados en el templo llevaron a que fuera saqueado por los Arcadios. Desde 342 a.C., fue protectorado de Alejandro Magno, que usó Olimpia para anunciar su Prescripto sobre los Desterrados del año 324 a.C. 

Durante la dominación romana, Olimpia se enriqueció, especialmente el perímetro sagrado, el Altis, donde Nerón mandó construir un palacio. Tras la muerte de Adriano, la ciudad entró en decadencia y los últimos juegos se celebraron el año 324. Las invasiones bárbaras asolaron la ciudad, que se convirtió en una simple aldea, para luego ser abandonada y enterrada por los aluviones del Alfeo

Las excavaciones comenzaron con una expedición francesa en 1829, continuada por los alemanes a finales de ese siglo, quienes descubrieron intacta la estatua de Hermes, obra del escultor Praxíteles, además de otros artefactos. A mediados del siglo XX, el Estadio fue desenterrado. 

La llama Olímpica de los actuales Juegos Olímpicos se enciende en el estadio de esta ciudad mediante el reflejo de la luz solar en un espejo parabólico, tras lo cual se transporta en una antorcha al lugar que acoge los juegos (normalmente dando un gran rodeo, pasando por las principales ciudades de todo el mundo). 

En los Juegos Olímpicos de 2004, celebrados en Atenas, las pruebas de lanzamiento de peso se celebraron en el estadio de Olimpia. 


Principales construcciones del recinto:

- El Heraion se construyó el 600 a.C. sobre dos templos anteriores, y es el templo helénico de grandes dimensiones más antiguo que se conoce (50 x 19,6 m). Entre el Heraion y el estadio, las polis griegas construyeron capillas (tesoros). 

- El Templo de Zeus es del año 460 a.C. Su arquitecto fue Libón de Élide. Posee bellos frontones y metopas. 

- La Estatua de Zeus, obra de Fidias, está desaparecida pero se conoce como era por las monedas y descripciones de cronistas de la época. 

- La Niké de Peonio (425 a.C) es una de las estatuas clásicas más bellas, se puede contemplar en lo alto de un pilar. 

- El Filipeion contenía las estatuas de los príncipes y princesas de Macedonia.

- Hay varias estatuas de emperadores que datan de la época romana. 

- Alrededor del Altis se puede encontrar un Gimnasio, una Palestra, la Gran Hostelería de Leonideo (para visitantes distiguidos), el Pritaneo y el Buleutérion.

Alojamiento y desayuno

DÍAS 5: DELFOS

Según la mitología Delfos era el centro del mundo antiguo (el omfalos), el lugar en el que se juntaron las dos águilas que Zeus soltó desde ambos confines de la tierra. En este lugar se instauró el Oráculo de Delfos y se convirtió en un gran recinto sagrado dedicado principalmente al dios Apolo, que tenía en el centro su gran templo, al que acudían los griegos para preguntar a los dioses sobre las cuestiones que les inquietaban. Se sitúa en el emplazamiento de lo que fue la antigua ciudad de Delfos (que hoy ya no existe), al pie del Monte Parnaso, en medio de las montañas de la Fócida, a 700 m sobre el nivel del mar y a 9,5 km de distancia del Golfo de Corinto.

De las rocas de la montaña brotaban varios manantiales que formaban distintas fuentes. Una de las más conocidas era la Fuente de Castalia, rodeada de un bosquecillo de laureles consagrado a Apolo.

La leyenda y la mitología cuentan que en el Monte Parnaso y cerca de esta fuente, se reunían algunas divinidades, diosas menores del canto y la poesía, llamadas musas y las ninfas de las fuentes conocidas como náyades. En estas reuniones Apolo tocaba la lira y las divinidades cantaban.

El Oráculo de Delfos influyó en gran manera en la colonización de las costas del sur de Italia y de Sicilia. Llegó a ser el centro religioso del mundo helénico, famoso por su oráculo y las profecías de las pitonisas, que aspirando los vapores que brotaban de unas grietas en la tierra, entraban en trance pronunciando el Oráculo Divino. Aquí acudían los altos mandatarios de las ciudades (polis) antes de tomar una decisión importante para pedir consejo a los Dioses.

La descripción bastante exacta de cómo fue el recinto sagrado, se conoce gracias a los relatos de Pausanias, viajero, historiador y geógrafo griego del siglo II d. C. que detalló el recinto con gran fidelidad. Las actuales excavaciones arqueológicas así lo han confirmado.

Una cerca sagrada, llamada Peribola, rodeaba todo el enclave del santuario. En la esquina sur oriental del recinto comenzaba la Vía Sacra, que iba subiendo la montaña, serpenteando y pasando por delante de las pequeñas edificaciones llamadas Tesoros, pasando también por delante del estadio y de diversos monumentos, hasta llegar al Templo del Oráculo dedicado a Apolo. El peregrino accedía por la puerta principal de esta Vía Sagrada.

Por detrás del santuario existe una gran cuesta que va descendiendo hasta un barranco. En el valle pueden verse los cientos de olivos plantados cuya extensión llega hasta el golfo de Corinto.
Los llamados Tesoros eran pequeños templos donde se guardaban los exvotos y las donaciones que frecuentemente constaban de valiosos objetos.
En el recinto arqueológico visitaremos el Teatro, el Estadio Antiguo donde se celebraban los Juegos Piticos, el Templo de Apolo, y los Tesoros de las distintas ciudades-estado.

A continuación, salimos del recinto arqueológico para visitar el importante Museo de Delfos, donde entre otras maravillas se conserva la bellísima estatua en bronce del Auriga de Delfos.

Alojamiento y desayuno

DÍA 6: KALAMBAKA - METEORA

Kalambaka es la ciudad griega desde donde se divisa la magnitud de un valle místico, más allá de una ascensión vertical que culmina en unas rocas misteriosas con forma cilíndrica. El color gris y la soledad de sus fortalezas es la puerta de entrada a un lugar que ya desde lejos llama a los visitantes más ávidos de experimentar la belleza a través del misterio de una religión.

El siglo XI fue el que puso el primer pie monacal en la región inaugurando el terreno como especialmente dotado para el retiro ascético. Fueron muchos los hombres que se retiraron a las cuevas naturales que se habían conformado en las rocas. La belleza nuevamente en la historia del hombre, contribuía a serenar el espíritu, pero fue en el año 1336 cuando el valle empezó a establecerse como tal debido a la fundación oficial del primer monasterio. 

Gracias a estos monjes, la sociedad moderna ha podido apreciar la inmensidad estética de los parajes en cuestión. De esta manera, han sido muchas las filmaciones que han seleccionado Meteora como escenario. Como la película "Sólo para tus ojos" de James Bond, o los anuncios rodados para captar la atención de los telespectadores.

Monasterios de los Meteoros
Austero centro monástico desde el siglo XI, constituye no sólo un lugar ideal para la oración para aquel que busca ejercitar la humildad, disciplinar el deseo o relanzar la fe, sino que también es un centro que atrae la atención del visitante con el fin de admirar ese "bosque de rocas" único en su género y que invita a la paz y la tranquilidad de quién lo visita. Lo extraño, majestuoso y misterioso de este lugar, llamaron a muchos a alejarse del mundo y a retirarse a este apacible paraje, dando origen así a los Monasterios de Meteoros, convertidos con el paso del tiempo en oasis para el espíritu. 

Los monasterios suspendidos del cielo quizás sea uno de los lugares más interesantes de toda Grecia, considerados por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad desde el año 1988. Fueron construidos en las cumbres más caprichosas y escarpadas, durando su construcción hasta 60 años. En la actualidad, de los 21 monasterios existentes, sólo seis están habitados y con vida propia, el resto se encuentra abandonado y algunos en estado ruinoso.
 
Para ascender a ellos, antiguamente sólo podía conseguirse mediante escaleras deslizantes o bien dejándose subir mediante unas redes. Este sistema todavía es utilizado hoy en día como medio para acceder a las provisiones necesarias para la subsistencia de la comunidad correspondiente. 

En su interior se pueden contemplar bellísimas pinturas al fresco, así como iconos originales laboriosamente trabajados por los propios monjes, obras de arte por doquier, y un recorrido en cada uno de ellos nos permitirá descubrir la vida monacal de sus monjes. 

En la actualidad se pueden visitar tres de estos monasterios: Monasterio de la Transfiguración (El Gran Meteoro), el Monasterio de Agios Stefanos (San Esteban) y el Monasterio de Agia Triada (Santa Trinidad). 

Recomendación:
El entrar en los monasterios es en sí mismo una aventura. Seguir las normas básicas de los que allí viven y conviven es imprescindible, además de vestir faldas las mujeres, pantalones largos los hombres y brazos cubiertos ambos sexos. Un ritual por el que cualquiera pasa con tal de adentrarse en el umbral del misticismo griego.

Alojamiento y desayuno.

DÍAS 7 al 9: TESALÓNICA

Después de desayunar en el hotel saldremos para visitar la ciudad de Tesalónica, capital de Macedonia, fundada en el año 315 a.C. por el rey macedonio Casandro.

Al comienzo del Cristianismo, esta ciudad desempeñó un papel muy importante por las comunidades cristianas que en ella fueron surgiendo. En el año 54, el apóstol Pablo llegó a la ciudad a predicar el cristianismo y fue donde escribió dos importantísimas epístolas a los Tesalonicenses. Visitaremos la iglesia de Santa Sofía, principal iglesia de la ciudad, del siglo VIII, con una impresionante ornamentación de mosaicos y maravillosos capiteles sobre sus columnas. Y la iglesia de San Demetrio, construida en el año 500 sobre el sepulcro del santo, protector de la ciudad. Fue hermosamente reconstruida después de su casi completa destrucción en el gran incendio de 1917, descubriéndose entonces la interesante cripta del siglo XI. A continuación visitaremos la parte alta de la ciudad, el Eptapirgion, fortaleza que dominaba la ciudad con sus murallas que prácticamente llegaban hasta el mismo puerto. Pasaremos por el Arco de Galerio y por el paseo marítimo llegaremos hasta la Torre Blanca, emblema de la ciudad. Antiguamente se usó como cárcel. Seguiremos nuestra visita con el Museo Arqueológico, que contiene importantes hallazgos de Derveni, de la Calcídica, esculturas y mosaicos. Seguimos con la visita al Museo Bizantino, que se encuentra cerca y es seguramente el más importante en su género de toda Grecia. 

VISITAS IMPRESCINDIBLES

VERGINA - PELLA: El importante recinto arqueológico de Pella está situado en la llanura central de la región de Macedonia. Se convirtió en capital del Reino Macedonio al decidir el rey Arquelao trasladar su palacio hasta Pella desde la antigua capital Egas (la actual Vergina). La ciudad no solo de dotó de un palacio para ser la residencia habitual de los reyes sino que también se construyeron otros importantes edificios como el Santuario de Hércules, lugar de reunión del consejo de Macedonia (Sinedrión) y también el Boulefterion, donde se reunía el consejo (vouli). En Pella, Eurípides estrenó su última obra teatral y Aristóteles impartió sus clases a Alejandro Magno, nacido al igual que su padre Filipo II, en esta ciudad.
En el recinto visitaremos los bloques de edificios que se encontraron tras unas importantes excavaciones y en su museo veremos, entre otros hallazgos, unos hermosos mosaicos de guijarros de una calidad excepcional. A continuación nos dirigiremos a Vergina, la primera capital del Reino de Macedonia, en cuyo recinto se descubrió en 1977-1978 uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de Europa. Se trata de las Tumbas Reales, una serie de cámaras funerarias pertenecientes a Filipo II, rey de Macedonia y padre de Alejandro Magno y a varios miembros de la familia real. Constituyen el yacimiento arqueológico de Egas, catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.

Una de las tumbas estaba intacta, lo que da idea de la importancia del hallazgo. Contenía, a parte del enterramiento, todos los objetos pertenecientes a un ajuar funerario completo correspondiente al  importante personaje que allí yacía, seguramente Filipo II de Macedonia. En la actualidad esta tumba se considera como el mayor tesoro de la antigüedad después de la de Tutankamón  y la del Señor de Sipán. Todos los objetos del ajuar funerario se hallan en el lugar original de la tumba, en el Museo Arqueológico de Vergina, a unos 80 km de Tesalónica.

Entre las piezas recuperadas del ajuar funerario se encontraron vasos de plata y bronce, una bella jarra de plata, varias vasijas de bronce, armas y armaduras (espada, escudo, casco de hierro, coraza, quijote, grebas - una de ellas es 3 cm más corta que la otra - se supone de Filipo era ligeramente cojo), cinco cabezas de marfil de unos 3 cm, una se cree que es un retrato de Filipo y otra de Alejandro Magno, restos de un canapé de madera decorado con figuras de oro y marfil en relieve y varios objetos de oro y como curiosidad, una esponja natural fresca y flexible todavía.
Hallaron un sarcófago de mármol y en su interior dos arquetas de oro. La más grande contenía los restos incinerados de un hombre y una corona funeraria con ornamentación de hojas de roble y bellotas, todo de oro. Pesó (con todo lo que tenía dentro) 10 kg. Su tamaño es de 33x41 cm. Está decorada con un sol, que es el símbolo de los reyes de Macedonia. Los arqueólogos y los historiadores pensaron enseguida que se trataba de la tumba de Filipo de Macedonia y hasta hoy nadie lo ha desmentido.

La segunda arqueta era también de oro y contenía un tejido elaborado en oro y púrpura, del siglo IV a. C., que recubría los huesos calcinados de una mujer. Había también una extraordinaria diadema de oro con adornos en espiral, flores, palmetas, rosas y abejas. Y otra corona funeraria, también de oro, compuesta por hojas de mirto.

La parte superior de la fachada de esta tumba tiene un friso pintado que representa una escena de caza, algo bastante inusual. Son dos jinetes y se cree que pueden ser Alejandro Magno y su padre Filipo.

Alojamiento en el hotel.

DÍA 10: VOLOS

Volos es una ciudad situada en el centro del territorio continental griego, a unos 326 km al norte de Atenas y 215 km al sur de Tesalónica. Es la capital de la prefectura de Magnesia. Construida en el punto más profundo del Golfo Pagasítico y al pie del Monte Pelion, es la única salida hacia el mar de Tesalia, la región agrícola más grande del pais.

Volos es uno de los mayores puertos comerciales de Grecia, pero también tiene mucho tráfico ya que está conectada por ferries, asi como por hydrofoils con las cercanas islas Espóradas (Skiathos, Skopelos y Alonissos). La ciudad también tiene una zona industrial en los suburbios.  Volos tiene 160.000 habitantes e incluye las municipalidades de Volos, Nea Ionia y Yolcos, y otras pequeñas comunidades suburbanas. La economía de la ciudad se basa en la manufacturación, los servicios y el turismo. El Volos moderno está construido sobre las viejas ciudades de Yolcos, Demetrias y Pagasae. Demetrias fue establecida por Demetrius Poliorcetes, rey de Macedonia. Yolcos fue la patria del héroe Jason, quién navegó hasta el Mar Negro en Colchis acompañado por los Argonautas en su aventura en busca del Vellocino de Oro.

Volos tiene un museo arqueológico muy importante, donde se exponen hallazgos de toda la región de Magnesia. En la zona estan detectados cerca de 130 sitios arqueológicos de los cuales sólo estan excavados 8. A pocos kilómetros al oeste de Volos están las ruinas de la ciudad neolítica de Sesklo. Son los vestigios de la primera comunidad organizada en Europa con murallas, casas y tumbas, y data del año 7.000 a.C. La ciudad tiene su máximo apogeo entre los años 5.300 y 4.300 a.C. Contaba con cerca de 3.000 habitantes y ocupaba una extensión de 10 hectáreas.

Un poco más cerca de Volos se haya el barrio de Dimini. Aquí hay otras excavaciones de la época neolítica (5.000 a.C.), también de gran valor arqueológico. Recientemente los arqueólogos han encontrado las ruinas de la antigua ciudad de Yolcos, donde se sigue excavando. De Yolcos salió, sobre el 1.300 a.C, el barco Argo con Jason y los 50 Argonautas para la lejana Colchida para traer el símbolo de la riqueza y del bienestar: el Vellocino de Oro. Junto con el Vellocino de Oro, Jason se trajo a su esposa Medea, hija del rey Aiti y nieta de Helios (Sol), princesa de Aias y más tarde reina de Yolcos. Figura trágica y famosa por la obra de Eurípides que se representa hasta ahora desde el año 431 a. C. en que fue creada.

Alojamiento y desayuno.

DÍA 11: ATENAS

Llegada a Atenas y jornada libre para disfrutar de la ciudad. Alojamiento.

DÍA 12: ATENAS - MADRID

Desayuno en el hotel y traslado (opcional) al aeropuerto internacional de Atenas donde embarcarán rumbo a Madrid

Los hoteles seleccionados son de 3* y 4* en régimen de alojamiento y desayuno
En este viaje vosotros seréis los dueños de vuestro itinerario: iréis en coche de alquiler para poder elegir en todo momento qué ver, dónde parar, ...

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  INCLUYE:
- Billetes aéreos con la compañia Iberia Atenas - Madrid - Atenas
- Coche alquiler tipo B durante 9 días
- 3 noches en Atenas en régimen de alojamiento y desayuno
- 1 noche en Nafplio en régimen de alojamiento y desayuno
- 1 noche en Olimpia en régimen de alojamiento y desayuno
- 1 noche en Delfos en régimen de alojamiento y desayuno
- 1 noche en Kalambaka en régimen de alojamiento y desayuno
- 3 noches en Tesalónica en régimen de alojamiento y desayuno
- 1 noche en Volos en régimen de alojamiento y desayuno
- Seguro de viaje
  NO INCLUYE:
- Tasas aéreas: 73 €
- Traslados Atenas. 30 € por persona y trayecto
- Visita de la ciudad de Atenas
- Bebidas y extras

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