Cómo es Mauricio
- La rápida evolución económica de Mauricio ha generado contrastes entre una población humilde y un turismo más bien de alto standing. Puede (y debe) considerarse un destino caro.
- La población es atenta, de carácter alegre y variopinto. Isla Mauricio ha pasado por manos portuguesas, holandesas, francesas e inglesas y ha albergado esclavos. Puede que te cueste entender el francés y el criollo que se habla en las calles.
- La República de Mauricio es un país tranquilo y seguro. Viajar a tu aire fuera de los circuitos de hoteles con spa te permitirá recortar presupuesto y, como siempre, obtener una experiencia más real del país.
- Te hemos dicho que la población es muy atenta y no mentíamos, pero cuidado con los negocios paralelos en torno al turista, como las excursiones o actividades que puedes contratar en muchas playas. Suelen ser caras, mal organizadas y poco profesionales.
- Mauricio es paradisíaco, principalmente sus playas, aunque el interior de origen volcánico y plagado de lagunas también merece ser explorado. Disfrutarás especialmente si te gustan los deportes acuáticos. En tal caso, cuidado con el fuerte viento (una constante) y con el cortante fondo de la barrera de coral que rodea la isla.
- Está lejos de todo, así que un buen rato de avión es prácticamente inevitable.
