Cómo es Marruecos
- Marruecos es un país más montañoso de lo que la gente cree en general: el Atlas tiene cotas que superan los 4.000 metros de altitud. Esto hace que en muchos lugares, aunque los días sean soleados, haya que llevar ropa de abrigo para abrigarse por la noche.
- La gastronomía marroquí es, aunque escasa en variedad, magnífica, pudiendo comerse por poco dinero estupendos tajines, cous cous, y otras recetas típicas de Marruecos.
- Marruecos cuenta con un buen número de ciudades de gran interés turístico. Las medinas de las imperiales Fez, Marrakech, Rabat y Meknes son ejemplos vivos de lo que era la vida en la época medieval.
- Las playas de Marruecos podrían ser un magnífico reclamo turístico, pero lamentablemente la mayoría de ellas están muy sucias: el concepto de depuradora es en muchos sitios desconocido y todas las aguas fecales de las ciudades son habitualmente vertidas directamente al mar. En todo caso la situación va mejorando y en lugares como Essaouira, Lalla Fatma o Larache la calidad de las aguas es buena.
- En los últimos años han proliferado los vuelos baratos a Marruecos desde Europa hasta sus principales ciudades. Además alquilar un coche también es asequible.
- Los hoteles en Marruecos son un tema que daría para una guía de viaje específica. Por apenas 50 dirhams (5 euros) se pueden conseguir habitaciones pulcras en pensiones (hay que saber buscarlas). Por supuesto, para quien quiera lujos al gusto occidental también existen estupendos hoteles y riads, pero no son precisamente baratos.
- Marruecos concentra una gran variedad de paisajes, sin tener que recorrer largas distancias. Puedes pasar de picos de 4.000 metros, a puro desierto o maravillosas plays vírgenes.
- El regateo es una costumbre fuertemente arraigada en Marruecos. Para los comerciantes locales, regatear constituye un rito del que disfrutan e incluso pueden molestarse si se acepta su primer precio. Lo normal es ofrecer un precio bastante más bajo del inicial pero sin pasarse.
- El té está presente en muchos de los momentos de la vida en Marruecos y aunque pueda parecer extraño, también se utiliza para combatir el calor. Las normas de buena educación obligan a tomar un mínimo dos tazas para complacer a los anfitriones.
- La artesanía de Marruecos es de gran calidad. Merece la pena comprar marroquinería, alfombras, cerámica, joyas o tallas de madera. También son muy típicos los azulejos.
