Cómo es Jamaica
- Salvo para los más aventureros, hay que olvidarse del trasporte público. Se puede recorrer la isla en coche con tiempo, prudencia y mucha paciencia, yendo en paralelo a la costa y haciendo incursiones al interior. Cuidado: las carreteras son malas y se conduce por la izquierda.
- Los restos coloniales y los monumentos están devastados. Las ciudades tan apenas tienen interés, lo valioso son los paisajes.
- La comunicación, aún en inglés, no es fácil fuera de los sitios muy frecuentados. La gente es amable pero no está muy interesada en charlar.
- El país es pobre y ver las condiciones de vida entristece. Existe el agravante de que Jamaica no es un lugar barato, lo que subraya las diferencias entre los turistas y los nativos.
- Hay playas prácticamente desiertas (y muchas todavía limpias) fuera de las zonas más turísticas, y el paisaje tropical de las montañas es increíble y espectacular. El viajero va a encontrar unas playas maravillosas y la desconexión absoluta.
- Perfecto para gente muy cansada y para familias. Inadecuado para hiperactivos.
