Cómo es Heidelberg
Heidelberg aparece siempre encabezando los rankings de las ciudades más saludables de Alemania. No en vano, su población es muy deportista, su aire es extremadamente puro y goza de instituciones médicas punteras.
Durante el Siglo XVIII resultó muy dañada a causa de los continuos conflictos bélicos de la época, por lo que en el XVIII fue reconstruida casi por completo, sustituyendo los edificios góticos del casco antiguo medieval por nuevas edificaciones de estilo barroco.
Excelentemente comunicada desde Frankfurt, Stuttgart y Munich, el mejor sistema para viajar a Heidelberg es hacerse con pasaje en alguna de las compañías que ofrecen vuelos baratos hacia alguno de estos aeropuertos, pudiendo optar después por el transporte público o por alquilar un coche para llegar hasta allí.
El Land al que pertenece es Baden-Wurtemberg, que esconde maravillas naturales como la Selva Negra. No hace falta decir que una ruta en coche desde Heidelberg para conocer la Selva Negra puede ser una gran idea durante el viaje.
Cualquier época es buena para organizar un viaje a Heidelberg, ya que está activa durante todo el año y siempre hay algún festival, exposición o certamen en marcha. Algunos de los festivales más interesantes, con temáticas que van desde el cine a la danza pasando por la literatura o la tradición palaciega, son el Schlossfestspiele, el Filmfestivalo o el Heidelberger Frühling.
Más de cuatro millones de turistas al año optan por organizar un viaje a esta localidad, lo que la convierte en una de las ciudades más turísticas de Alemania. Si en algún momento te satura la elevada presencia de visitantes, puedes evadirte un poco visitando el espectacular entono natural de la zona. Otra de las cosas recomendables que hacer en Heidelberg.
El clima en verano es perfecto para el viaje: 19 grados. Los inviernos son más fríos, con mínimas en torno a las 0 y los 5 grados.
