Cómo es Dubrovnik
- La historia de Dubrovnik es turbulenta. Desde siempre fue un puerto próspero y codiciado por las potencias vecinas: Bizancio, la República de Venecia y el Imperio Otomano. Sin embargo, Ragusa (nombre por el que fue conocida hasta 1.916) supo mantenerse independiente, prospera y culta (ha sido denominada la ‘Atenas eslava’.
- La economía de Dubrovnik se basa en el turismo y en el puerto. La población estable no alcanza los cincuenta mil habitantes.
- Dubrovnik quedó seriamente dañada en la guerra de los Balcanes, pero ha sido reconstruida y vuelve el destino turístico más importante de Croacia.
- La cantidad de turistas que uno encontrará en Dubrovnik variará dependiendo del momento del año que se elija para viajar. Si a uno no le gusta pasar sus vacaciones en un lugar atestado de turistas, en la medida de lo posible, deberá evitar el verano.
- Que nadie viaje a Dubrovnik pensando en playas: la costa es montañosa y las laderas llegan hasta el mar. Los sitios aptos para el baño suelen ser de piedra y estrechos. Aunque sí se puede ir pensando en ver el mar: los atardeceres son inmejorables.
- La gastronomía local se basa en el pescado pero, en ocasiones, lo cocinan demasiado y resulta un poco seco. También es típico el cordero y ternera al horno, el brodetto de anguilla o de ranas, o las ostras o mejillones de Ston. Además el vino malvazija de Dubrovnik (Konavle) es estupendo. Si lo preferimos, es fácil encontrar restaurantes de “cocina internacional”.
- Dubrovnik está rodeada de montañas por lo que su expansión está limitada. Casi todos los hoteles nuevos están lejos de la ciudad vieja, principal foco de interés (algunos incluso a varios kilómetros y en algunos folletos no queda claro).
- Salvo que se disponga de tiempo de sobra, no es recomendable planificar visitas a otros lugares de Croacia que estén a más de 100 kilómetros de distancia. Las carreteras son estrechas y siguen la orografía montañosa que rodea Dubrovnik. En todo caso, Mostar, en Bosnia, esta relativamente cerca y merece la pena el desplazamiento.
- Los vuelos a Dubrovnik son bastante baratos, cuenta con un aeropuerto internacional y abundantes conexiones con toda Europa. En cuanto a los hoteles, los precios varían bastante en función de la temporada.
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