Los Masais forman comunidades cerradas donde tienen hasta su propia escuela. Sin embargo, cuando visitas una aldea Masai y ves su escuela entiendes como la gran mayoría de niños se dedican al pastoreo del ganado.
En este cobertizo de 4×3 metros, casi sin paredes (de barro y excremento de vaca), se ubican más de 15 niños Masais de diferentes edades que, probablemente, sólo se sienten en el banco cuando algún turista los visita, para así arrancarle un poco de compasión y, de paso, unos dólares. Algo triste la lección que reciben en la escuela. Quizás tengamos la culpa los turistas, que nos ven como dinero fácil…
Si quieres más información puedes visitar la guía de Kenia y la guía de Tanzania.




Un Comentario
He tenido la oportunidad de poder viajar a Kenia y es maravilloso pero hay mucho contraste, hay mucha gente que se muere de hambre, muchas zonas de pobreza que contrastan con los hoteles y los lugares a los que llevan a los turistas.